Readers searching for Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 read online are often eager to explore the emotional depth and dramatic tension introduced at the very beginning of this compelling romance novel. The story captures attention with its powerful opening scenes, making Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 read a trending query among fans of billionaire love stories. Many readers look for Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 free read online to experience the plot without delay, while others specifically search for Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 Read online free to access the first chapter instantly. If you are browsing for Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 online, you will discover a captivating narrative filled with betrayal, ambition, and emotional reconciliation.
For those who want a convenient and accessible experience, Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 free read options are widely discussed across reading platforms and forums. Fans frequently type Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 read free when looking for trusted websites that provide uninterrupted storytelling. It is also common to see readers searching read Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 free or read Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 online to quickly immerse themselves in the novel’s dramatic introduction. As interest continues to grow, Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 read remains a high-demand keyword among romance fiction enthusiasts who appreciate strong character development and engaging plot twists.
If you are specifically interested in exploring the full storyline, many users search read Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 novel to ensure they are accessing the authentic version of the text. Others prefer read Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 online free to begin the journey without subscription barriers. Whether you are discovering the book for the first time or revisiting the opening scenes, Recuperando a mi multimillonaria esposa Chapter 111 Read Online provides a powerful introduction that sets the tone for love, redemption, and personal growth. With its emotionally charged narrative and compelling characters, this novel continues to attract readers worldwide who want an unforgettable reading experience.
Chapter 111
CapÃtulo 110: Esto era sólo el comienzo
Al notar a Hernán entrar en la habitación principal, me dirigà directo al vestidor a por el pijama con la intención de ir a la otra a dormir.
Pero él, sin vergüenza, me cerró el paso y me preguntó: -Cariño, ¿a dónde vas?
No pude soportarlo más y, bajando la voz, le grité: –¡QuÃtate de en medio, o te enfrentarás a las consecuencias!
Él sonrió y respondió: -Oh por favor, no hables asÃ. MÃra, no es fácil que estemos juntos, y hace mucho que no tenemos sexo. ¿No te preocupa que tus padres se enojen silo descubren? ¡ No olvides que tu papá está enfermo!
-¡Eres un loco! -lo regañé enojada mientras levantaba la mano para
abofetearle.
Pero él me agarró en el acto de la muñeca y dio un paso hacia mÃ, continuando descaradamente: -Hace apenas unos dÃas que no nos vemos, ¿y ya te has vuelto tan agresiva? Pero no importa, me encanta que seas asÃ.
Diciendo eso, se acercó a mÃ. Estaba a punto de mover la pierna cuando él me detuvo de inmediato. ¿Qué pasa? ¿Quieres repetir el mismo truco? ¡Pero no soy tan tonto!
Me sentÃa tan furiosa que temblaba. -Hernán, la verdad es que nunca imaginé que fueras tan desvergonzado. ¿Qué demonios estás planeando?
-¿Tú qué crees? ¡Lo has tomado todo! ¿Crees que divorciarte de mà será tan fácil? En el peor de los casos, ¡vamos a llegar juntos al punto de no retorno! Si no temes que tu papá muera, entonces adelante, sigue con tus dramas. Estoy aquà para acompañarte-. Me miró con una sonrisa malvada mientras sus manos no dejaban de recorrer mi cuerpo. 1
-Si no, entonces vuelve a mi lado obedientemente. ¡No pienses en salir a seducir a otros hombres! No servirá de nada -añadió con regocijo.
Al oÃr eso, apreté los dientes con tanta furia que incluso chirriaron.
-Por tu culpa, ahora mi proyecto se fue al diablo y mi papá está en la prisión. Y aun asÃ, todavÃa quieres quedarte con toda la propiedad. ¡No puedo creer que seas tan despiadada! ¿ Tienes a alguien ayudándote, verdad? Pero no importa, esta noche tienes que acostarte conmigo, ¡sà o sÃ!
Dicho eso, se acercó de nuevo, y justo cuando estaba a punto de besarme, me revolvió el estómago. Al siguiente instante, el vómito salió de mi boca y salpicó toda su cara.
El olor agrio era insoportable, incluso para mÃ. Hernán me soltó bruscamente y gritó: —¡MarÃa!
Mientras se limpiaba la cara, corrà deprisa al baño y me incliné sobre el inodoro para vomitar. El también entró corriendo y abrió el grifo, limpiándose frenéticamente el rostro mientras
+15 BONUS
Contuve las ganas de vomitar y me sequé la boca con la mano, — SÃ, soy una loca. ¡Me dan náuseas sólo con verte! ¿Sabes qué? ¡lares más asqueroso que la mierda!
Después de eso, me retiré. No habÃa ninguna manera de que compartiéramos una habitación, y mucho menos una cama.
Mi mente trabajaba a toda velocidad, tratando de descubrir cómo revertir esa situación; de lo
contrario, las consecuencias serfan interminables.
Pero lo que me sorprendió aún más fue que Hernán se paseaba descaradamente desnudo frente amf.
Sin más remedio, me levanté y parti directamente a la habitación de invitados. Debido a lo que acababa de suceder, no se atrevió a seguirme esta vez. O
No obstante, esto era sólo el comienzo,
Al dÃa siguiente, Soffa, radiante de alegrÃa, apareció en la villa tomada del brazo de Sonia.
Mis padres, que no sabÃan nada, las saludaron con entusiasmo. SofÃa, en frente de todos, se mantuvo cerca de Hernán, actuando como una hermana obediente.
Pero Dulcita mostró un comportamiento inusual; se quedó junto a mi madre y, independientemente de cómo la llamara su abuela, no se movió en absoluto.
De hecho, Sonia no prestó ninguna atención a Dulcita, ya que estaba completamente fascinada por la casa.
Ella se las arreglaba con las preguntas de mi madre mientras sus ojos codiciosos recorrÃan cada rincón. Al darse cuenta de su distracción, mi madre se quedó algo avergonzada y dijo: -No esperaba que ellos dos fueran tan capaces. En tan sólo unos años, lograron comprar esta hermosa casa. De seguro también invertiste mucho en esto, ¿verdad? DeberÃa agradecerte.
Sonia alzó una ceja y reveló una expresión de ironÃa. -¿Agradecerme qué? DeberÃas agradecer a tu hija, quien hizo todo lo posible para tener esta villa.
Mi madre, aparentemente consciente de su descontento conmigo, cambió rápidamente de tema y preguntó: -Por cierto, ¿por qué Alejandro no vino con ustedes?
Ante esa pregunta, un incómodo silencio se apoderó de todos, y me volvà hacia Sonia mientras mi corazón daba un vuelco.